
Tropezar con la misma piedra, una y otra vez. Tal vez no exactamente la misma piedra. Es como si simplemente cambiara de forma, o de color, pero siempre está ahi, nunca se mueve. Puede que nos guste tropezar. Que nos guste sufrir. Que nos guste llorar, porque podemos, porque queremos, porque nos hace vernos enteros.
Caer no siempre tiene que significar derrota. Aprender siempre cuenta. Y aunque caigas, una y otra vez. Poco a poco vas cayendo menos, y la caida duele menos. Tal vez te acostumbras, o tal vez es una caida diferente, una caida desde una distancia mas prudente. Todo depende.
Pero lo más importante, es que sea cual sea la caida, siempre te tienes que levantar.
A pesar del dolor, de las veces que sufren, nunca he pensado que rendirse sea la solución. La vida esta para enseñarnos. Porque solo hay una forma de vivir la vida, no la abandones. Siempre te encontraras momentos malos, pero, ¿esos no te compensan los ratos buenos? Esos son los que hay que considerar, y no tirarlos por la borda. Que para sufrir aun nos queda mucho, pero para disfrutar aun más.
Se nace y se muere solo, y en mitad de ese camino quiero un rato divertido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario